El sentir que caminamos en la oscuridad, tomando las decisiones que van a definir como hemos vivido nuestra vida, sintiendo el paso inevitable de lo que conocemos como el tiempo, sabemos que nuestro paso es corto, buscamos como aprovechar cada momento, como ser lo mejor que podemos ser, el esforzarnos, pasar el tiempo con nuestros seres queridos, demostrar que somos mejores que los demás, estamos en una competencia constante con los demás y con nosotros mismos, tenemos la obligación con nosotros mismos de ser mejores, pero, ¿Que significa ser mejor? Tener un séquito de seguidores, ser admirado, o es mas, vivir en paz y sentirnos liberados de poder vivir según dicta nuestras decisiones, pero estas son basadas según las normas de la sociedad actual.
Después de un poco de desahogo, y tratando de aclarar las ideas, me pregunto el porque nos afecta tanto el sentir que no somos lo que buscamos. El descuidar la salud y sufrir las consecuencias del vivir pendiente de cosas insignificantes, pero lo insignificante importa, dado a que por ciertas insignificancias somos quienes somos, dado a que en todo importa, todo lo que hacemos y decidimos es porque lo decidimos, aun cuando digamos que lo hicimos por un acto impulsivo, pero en verdad merece que por dichos asuntos debamos de sacrificar nuestra salud y nuestra tranquilidad.
Es dificil el no pensarlo, dado a que muchas veces sentimos que solo somos sombras caminando en un mundo de ilusiones falsas, donde escondemos la realidad en deseos y fantasías que nos llenan solo por algunos momentos. Buscamos una identidad propia imitando a una masa, a una tendencia colectiva para mostrar cierta individualidad, despreocupados por la realidad en que vivimos, donde desvivimos por las ultimas tendencias, desperdiciamos recursos y atención en banalidades, mientras ignoramos a quienes vemos como desdichados, aquellos que por una burda decisión del destino no contaron con la suerte de ser privilegiados. Vivimos en un mundo de contraste donde el rico y el pobre comparten un mismo inicio y un mismo final.... Y es que cuando nacemos y cuando morimos no importa nada mas que lo que tenemos en nuestra mente, somos vulnerables y demostramos nuestra verdadera naturaleza.
Somos seres confundidos, no tanto por crisis existenciales, dado a que en el fondo sabemos quienes somos y es parte del propósito que tenemos en nuestra vida, tenemos estas confusiones dado a que el pensar distinto a los que muchos ven como una tendencia es algo raro y somos seres que buscamos aprobación y queremos ser queridos. Esto es un pensamiento recurrente que tengo dado a que últimamente siento que mis ideas no son claras o son desordenadas, pero es algo que siento lo que estoy viviendo, a veces es necesario una pausa y ordenar un poco las ideas.
Pero el ver la vida desde cierto punto de vista o nos puede servir como inspiración o como un detonante para sentir la frustración. No hay que tomar nada muy en serio, dado a que vivimos en una broma asesina, solamente queda reir y disfrutar el show, y tomar un respiro.
Saludos



